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Reforma al acceso de agua

El pasado 8 de Febrero del año presente el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto que cambia el artículo 4to de la constitución, cambiando el párrafo 5to y añadiendo el 6to. Citados aquí: “Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este [...]

Disminuir Nuestros Desechos: Dos Medidas Caseras

por William Quinn Dos de las principales fuentes de contaminación del Río Santiago son nuestras aguas residuales domésticas, y la basura doméstica que va a dar a los grandes rellenos sanitarios de Hasar’s, Picachos y Laureles, los tres en las proximidades del río, o de arroyos afluentes al río. Si bien hacen falta respuestas políticas [...]

Transformación

Nuestra caca les caga, pero nuestra concepción de la naturaleza más, la problemática ambiental del río Santiago se debe a la concepción actual que rige el manejo de recursos naturales. La degradación ambiental es una transformación, consecuencia de la visión instrumentalista del entorno natural. A su vez, la conciencia de saberse en un ambiente degradado [...]

Abuela Grillo

Cortometraje: Abuela Grillo, adaptado de un mito. Hecho con apoyo del gobierno de Dinamarca por animadores bolivianos. Comparte esto:CompartirFacebookEmail

Reforma al acceso de agua

El pasado 8 de Febrero del año presente el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto que cambia el artículo 4to de la constitución, cambiando el párrafo 5to y añadiendo el 6to. Citados aquí:

“Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este derecho. El daño y deterioro ambiental generará responsabilidad para quien lo provoque en términos de lo dispuesto por la ley.

Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico en forma suficiente, salubre, aceptable y asequible. El Estado garantizará este derecho y la ley definirá las bases, apoyos y modalidades para el acceso y uso equitativo y sustentable de los recursos hídricos, estableciendo la participación de la Federación, las entidades federativas y los municipios, así como la participación de la ciudadanía para la consecución de dichos fines.”

No es difícil prever como estos cambios significan una mejora en cuanto a los derechos del agua. Sin embargo en una lectura técnica, se extrae que “Toda persona tiene derecho al acceso, disposición y saneamiento de agua para consumo personal y doméstico” , dándole especial atención a consumo personal y doméstico, uno concluye que la ley favorece al uso personal sobre el uso industrial, agrícola o de otro tipo.

Este es el puto principal que sobresale del decreto, una postura de prioridad al ciudadano y usuario doméstico, lo que presenta un marco bastante esperanzador e interesante de cómo piensa ejercerse esta postura. Falta ahora que la ciudadanía estemos al tanto del seguimiento de esta ley, y como el gobierno mantiene esta política.

 

Disminuir Nuestros Desechos: Dos Medidas Caseras

por William Quinn

Dos de las principales fuentes de contaminación del Río Santiago son nuestras aguas residuales domésticas, y la basura doméstica que va a dar a los grandes rellenos sanitarios de Hasar’s, Picachos y Laureles, los tres en las proximidades del río, o de arroyos afluentes al río. Si bien hacen falta respuestas políticas y soluciones a nivel macro para mitigar estas situaciones, uno siente ganas de hacer algo ya, aunque sea a nivel de su propio hogar, para no estar contribuyendo tanto al envenenamiento del principal río del Occidente de México. Yo he hecho algunos experimentos en mi casa que podrían ser reproducibles en la tuya.

 

Muchos saben que la basura orgánica puede aprovecharse para hacer composta, pero más de uno se desanima al ver el esfuerzo y el tiempo que se recomienda en la literatura para producir una composta perfecta—las proporciones precisas de materia húmeda y seca, el cuidado del pH y de la temperatura, el volteo oportuno, el cribado, las lombrices. Yo realmente no tengo mucho tiempo para dedicar a mi jardín y a mi composta, sin embargo durante más de 20 años he reciclado en casa casi todos los desechos orgánicos que producimos, tanto de la cocina como del jardín. Confieso que tomo muchos atajos, y no sigo todas las recomendaciones; sin embargo, la composta que resulta me ha servido para macetas y jardineras, flores y hortalizas.



 

Agua para el jardín

 

La compostadora que instalé un una esquina del jardín es una estructura muy sencilla: dos paredes de tabiques encimados sin mezcla, perpendiculares al muro del jardín que forma la tercera pared. (A insistencias de mi esposa forré dicho muro con block viejo, detalle que me pareció innecesario.) Las paredes de tabique miden aprox. un metro por un metro, y entre una y otra hay unos dos metros. Estas medidas obviamente pueden variar según el espacio disponible, y la cantidad de desechos orgánicos que uno quiera reciclar. Para la cuarta pared hice dos simples portones de tablas que se recargan contra los muros de tabique, para que sean fáciles de quitar cuando quiero voltear la composta o sacar para mis macetas. No tiene tapadera, aunque sé que debería—a ver si encuentro algún día una lámina que dé la medida, o una lona. He plantado algunos arbustos alrededor para que la compostadora no se note tanto. Y eso es todo. Si invertí dos horas en la construcción de mi compostadora, se me hace mucho.

 

 

 

 

Luego le empecé a echar todos los desechos orgánicos que salían de la cocina y del jardín. Seré franco—no cuido las proporciones de material seca y húmeda, porque si tengo más de una cosa (casi siempre la húmeda), ¿qué hago con ella mientras se junte la otra? Ciertamente quiero producir una buena composta, pero también quiero dejar de enviar desechos orgánicos al carretón de basura, y no quiero complicarme demasiado la vida. Así que aviento todo a la composta conforme vaya saliendo—cáscaras de frutas y verduras y hasta de huevo, pan seco que nadie comió, los granos del café, bolsas de té, servilletas, pasto cortado, hojas secas, ramas trituradas, hasta el aceite de cocina usado, huesos y las heces de la perra. Por lo que yo he visto, las bacterias y las cochinillas y los niños de la tierra y los otros mil organismos que habitan mi compostadora no se indigestan con nada. Cabe mencionar que entre los mil organismos hay cucarachas, animalejo al que tengo una fobia irracional. Lo bueno es que suelen quedarse ahí, pues hay mucho más de su interés en la composta que en la casa. De vez en cuando veo unos ratoncitos también, pero el gato de la casa los mantiene a raya.

 

La composta, como está bien ventilada, no huele mal, a menos que se acerque uno mucho. Cada que me acuerdo (pueden pasar semanas o meses), le meto el trinche para voltearla, cosa que me lleva de 5 a 10 minutos. Y cuando quiero sacar para macetas o jardineras, simplemente hago a un lado una parte del montón, y saco composta razonablemente buena de la parte de abajo. No la cribo ni nada; la echo con todo e imperfecciones (ramitas, pedacitos de cáscara de huevo, hojas a medio digerir, etc.). Compostaje para flojos, o para gente muy ocupada… A la plantas no les parece molestar. Me ha servido para sembrar lechugas, jitomates, tomates, calabacitas, albahaca, orégano, espinacas, frijol, romero, menta, eneldo, también flores y arbustos de adorno.

 

 

 

Ahora, el tema de las aguas residuales me ha costado más trabajo, y todavía no tengo una solución que me satisfaga del todo, pero algo he avanzado. El agua es un recurso que se puede reciclar, pero lo hacemos poco, en parte por el diseño maravilloso de nuestro sistema urbano de desagüe. El agua sucia que desechamos de la lavadora, del trastero, de la regadera, del excusado, simplemente desparece de nuestra vista y de nuestros pensamientos.

 

Por un lado, qué bien que eso suceda, porque el agua sucia puede ser vector de enfermedades mortales. Pero esa agua no desparece de la faz de la tierra; corre por gravedad por los colectores y los arroyos, y se acumula en las partes geográficamente bajas. En la Zona Metropolitana de Guadalajara, las aguas negras se acumulan en lugares como Las Pintas, La Huizachera, La Experiencia, El Ahogado, La Perla, La Cola de Caballo, y finalmente en el Río Santiago. Es decir, obligamos a la gente de esos rumbos a convivir con los desechos que nosotros no queremos ver, situación manifiestamente injusta, pero ése es tema para otro blog….

 

Por otro lado, deberíamos escandalizarnos por dejar ir tan fácilmente un recurso valioso como el agua después de un solo uso. ¡Ni que fuera desechable! No tiramos los toallas después de secarnos una vez, ni los calzones cuando nos cambiamos de ropa.

 

¿Pero qué puede hacer uno? Ni modo dejar de bañarse. Ciertamente mucha gente aprovecha el agua sucia del trapeador para regar sus plantas, o junta el agua de la regadera en una cubeta para echar al excusado. Todo eso está bien, pero yo tenía ganas de reciclar agua de una manera más sistemática, las aguas grises por lo menos. (El reciclado de aguas negras también es tema para otro blog…) Algunos amigos arquitectos me hablaban de abrir una serie de fosas: primero para sedimentar sólidos, luego para desnatar grasas y jabones, luego para clarificar con plantas acuáticas. Pero bueno…, cualquiera que ya haya leído sobre mi técnica compostera sabrá que ese diseño resultaba demasiado complicado para mi ritmo de vida. Yo quería algo sencillo y de bajo mantenimiento. Además, el jardín de la casa es pequeño, y no me imaginaba dónde podría caber tanta fosa.

 

Finalmente se me ocurrió una buena “mexicanada”. Contraté a un fontanero para que me desviara los tubos de desagüe del lavabo y la regadera del baño del segundo piso, también de la lavadora y de una bajante que recoge agua de lluvia del techo. Y compré un tinaco que monté sobre el lavadero en una bodeguita donde guardo herramientas y bicicletas. Ahora todos esos desagües desembocan en el tinaco, al que conecté una manguera que va al jardín. Generalmente dejo la manguera abierta, así que las aguas grises del segundo piso van a dar directamente al pasto y las jardineras. Cuando me acuerdo, muevo la manguera a otro rincón del jardín. Tenía algo de temor de que el shampú y el jabón fueran a quemar el pasto, pero en un año eso no ha sucedido. Al igual que la composta, el suelo es una comunidad de organismos vivos, y no les ha costado trabajo digerir mis aguas grises. Ciertamente en la casa somos conscientes (hasta cierto punto) a la hora de lavar la ropa, y no solemos usar detergentes muy agresivos ni cloro. Mi esposa a veces usa un desmanchador que no creo que el pasto agradezca, pero ha de llegar tan diluido que no ha hecho daño. Ahorita estamos en la parte más seco del año, y el pasto y las flores están más verdes que nunca, regados en su mayor parte con aguas grises.

 

Para regar

 

 

 

 

Dije que no estoy del todo satisfecho con el sistema. Por una parte, las aguas grises huelen mal cuando recién salen de la manguera, pero al salir al aire libre se les quita el mal olor en cuestión de minutos. Luego, la llave de salida del tinaco se tapa muy seguido. No es difícil de destapar, pero es una lata. Y las aguas grises del primer piso, principalmente de la cocina, se siguen tirando a la alcantarilla porque aún no se me ha ocurrido una manera fácil de rescatarlas. A ver si los lectores del blog pueden sugerirme algo.

 

Dos medidas caseras, insuficientes ciertamente para resolver el problema del río. Pero peor es nada, y se me hace importante que los que vivimos en ciudades nos demos cuenta de los desechos que producimos, aunque la infraestructura urbana los haga desaparecer como por arte de magia. Y no sólo que nos demos cuenta, sino que nos hagamos responsables de ellos, sin poner en riesgo la salud, obviamente, ni la buena convivencia con los vecinos. Y si de paso les sacamos algo de provecho, bueno, mejor todavía.

 

Transformación

Nuestra caca les caga, pero nuestra concepción de la naturaleza más, la problemática ambiental del río Santiago se debe a la concepción actual que rige el manejo de recursos naturales. La degradación ambiental es una transformación, consecuencia de la visión instrumentalista del entorno natural. A su vez, la conciencia de saberse en un ambiente degradado y todas las consecuencias que tiene sobre el bienestar, provoca una transformación de paradigmas en la utilización de recursos.

Ir a la Cuenca del Ahogado no es sólo una visita a nuestros desechos sanitarios y demás externalidades, sino es ver un río vuelto cañería, oler una peste propia de cloacas que debieran ser subterráneas y oír voces indignadas que llaman a esto hogar. Pero la experiencia sensorial impactante es sólo el comienzo, estar ahí forzosamente nos hace pensar ¿qué ha pasado aquí para que esté así? ¿Cuándo empezó? ¿De quién es culpa y por qué no para?

Comenzando por Las Pintas, lo que se ve es una presa de aguas residuales pestilente, con un puesto de fruta a un lado y gente viviendo a no más de dos metros de ahí. Sólo basta oír unas anécdotas para saber que ese lugar no siempre fue así. Solía ser un cuerpo de agua disfrutable para los habitantes de la región, tal es el caso que tiene rampas para hacer ski acuático, casas de campo a los alrededores y memorias de un entorno bello.

Platicando con quien sabe de la geografía de la región, se sabe que la colonia la Huizachera es un humedal, donde convergen naturalmente aguas de toda la región. Los humedales naturalmente son ecosistemas híbridos entre lo acuático y terrestre provocando una gran biodiversidad y potencial de servicios ambientales. Hoy en día es una colonia bastante marginada, abatida por la contaminación de agua al aire libre, la urbanización no planeada e ineficiente, aunada a varios problemas sociales de salud y seguridad.

Si las aguas sucias que corren a dos pasos de una casa no son suficientes, definitivamente la vista de cúmulos enormes de espuma blanca corriendo en los ríos debe causar una reacción. Ríos que en teoría deberían acarrear agua, sedimentos y vida ahora llevan el producto de contaminantes de fosforo y azufre (entre muchos otros) que generan acumulaciones enormes de espuma blanca. Dejando ya a un lado buscar el estado natural de las cosas, este escenario no puede convivir con la búsqueda de bienestar y calidad de vida.

El ícono de todas estas desgracias ambientales se ven entre El Salto y Juanacatlán (los dos municipios más afectados), la cascada El Salto de Juanacatlán donde pueden sentirse baños de espuma residual, olerse la peste de las cloacas y presenciar los remolinos de espuma que invaden todo el escenario. A esta cascada se le decía el Niagara Mexicano, anécdotas revelan que antes era la atracción turística de la región, un paraíso natural del que disfrutaban los locales y visitantes. Hoy es un río lleno de mierda.

El estado actual de las cosas es consecuencia de un proceso, de una transformación a través de tiempo. Esta podría atribuírsele fácilmente a la industria irresponsable, al mal gobierno o a una ciudadanía no participativa. Pero la realidad es que es un problema complejo con muchos actores, donde si bien están presentes las situaciones mencionadas, en el fondo subyace una concepción de la naturaleza instrumentalista insustentable.

El uso de recursos que impera en la actualidad es uno neoclásico donde no se toman en cuenta los insumos naturales que se consumen (sólo su costo de extracción), ni los residuos que se generan por el consumo. Esto se debe a la concepción de que la naturaleza brinda recursos inagotables, y que los pasivos ambientales y externalidades pertenecen al medio natural. Esta visión no es sólo antropocéntrica sino insostenible a largo plazo.
A través del mecanismo económico es entonces cómo este pensamiento neoclásico a cerca de la naturaleza ha transformado la misma. Debe considerarse también que en el tiempo en que se desarrolló este pensamiento, la escasez de recursos naturales como la vemos hoy no era previsible. El surgimiento de este pensamiento obedeció a su contexto temporal, sin embargo hoy en día las circunstancias son otras, y por tanto los paradigmas deberían responder a la escasez y degradación ambiental presente.

La transformación de la cuenca de El Ahogado es producto de nuestras concepciones de economía y naturaleza, sin embargo pueden ser también una invitación brusca, por no decir golpe de realidad, para cuestionar esos conceptos con los que manipulamos el entorno natural. Suena sólo lógico que a través de ser conscientes del estado de degradación natural actual podamos empezar a cambiar los paradigmas que lo llevaron a tal degradación en primer lugar.
Entonces el medio natural en sí mismo también transforma y establece los conceptos y modelos que rigen nuestra utilización de recursos. Esto puede entenderse desde esperar hasta que la misma escasez y degradación limite el desarrollo como se entiende actualmente y obligue a repensarlo o la toma de conciencia a partir de ver cómo el sistema está fallando para ciertos actores de la sociedad.

(ensayo)

Esta última reacción es la que me provocó el Tour del Horror, la necesidad de cuestionar los pensamientos básicos que rigen el sistema en el que hemos permitido que esto pase. Buscar alternativas donde el capital humano, social y natural no se comprometa sólo por el capital financiero. Necesitamos un cambio de paradigmas y conciencia, nos lo grita el entorno natural.

Las transformaciones que hacemos al medio se rigen por la conceptualización de nuestra relación con la naturaleza y es razonable pensar que al cambiar esta relación, la conceptualización se tenga que adaptar. Este punto no es una cuestión de conservación por el fin de conservación mismo, sino una actualización al modo de pensar nuestra relación con el medio ambiente, y como construimos modelos sociales y económicos entorno a este. La transformación del entorno es necesaria, pero también es necesario transformar el modo en el que lo hacemos.

Rafael Chávez García Silva
26 Marzo 2012

Abuela Grillo

Cortometraje: Abuela Grillo, adaptado de un mito. Hecho con apoyo del gobierno de Dinamarca por animadores bolivianos.

Voces y miradas del Campo de Jalisco

Red de Alternativas Sustentables Agropecuarias de Jalisco

¿Qué refleja el río Santiago de Nosotros?

Por: Daniel Vargas

Bienvenido al Río Santiago

Bienvenid@ al Río Santiago

“Por Nuestro Río” es un proyecto del Voluntariado Universitario Manos Solidarias, comprometido con la conciencia social y ambiental e integrado por alumnos y alumnas preocupados por la grave contaminación del río Santiago y sus implicaciones en el tejido social y ecológico.

 

El río Santiago es el segundo más largo del país, nace en el Estado de México y fluye por los estados de Jalisco y Nayarit hasta desembocar en el Océano Pacífico. Su cauce, antes de rodear la Zona Metropolitana de Guadalajara, pasa por las comunidades de Juanacatlán y El Salto. La población de estas comunidades es la más afectada por los contaminantes, debido a que el río ha sido utilizado como canal receptor de los desechos de las ciudades y de las zonas industriales por las que pasa.

Durante la tarde del sábado 7 de Noviembre, en el cruce de Av. Chapultepec con Av. La Paz y como parte de las actividades de The Wake Cup,  el voluntariado Por Nuestro Río realizó la intervención “Bienvenid@ al Río Santiago” que fue expuesta dentro de las instalaciones del ITESO el pasado mes de marzo durante el Día de Comunidad Solidaria. The Wake Cup es un movimiento global que aprovecha la plataforma mediática de eventos masivos como mundiales de futbol, Juegos Olímpicos o los Juegos Panamericanos,  como en esta ocasión, para realizar intervenciones culturales y fomentar la toma de conciencia y participación social en diferentes temas de interés, en este caso, la armonía ambiental.

“Bienvenid@ al Río Santiago” es el montaje de una instalación creativa que simboliza el cauce del río lleno de desolación, peces muertos y mensajes que interpelan a quienes se acercan a cerca  quienes se acerca anobservar. Presenta a los actores sociales involucrados en el proceso de contaminación, así como los contaminantes y sus consecuencias reflejadas en el aumento de enfermedades como el cáncer, los padecimientos en la piel o en las vías respiratorias. Lo que más captó la atención de los transeúntes en el Paseo Chapultepec, fue la fuente ubicada en el camellón, llena de basura y espuma, representando la cascada de El Salto. Los voluntarios interactuaron con los ciudadanos invitándolos a tomar un “tour” explicativo de la problemática, dividido en sectores: el sector doméstico, que involucra a la población en general como generadora del 84% de las aguas residuales que se vierten al río y de grandes cantidades de basura; el sector municipal, como responsable del tratamiento de aguas y del manejo de los desechos municipales que llegan a basureros en las orillas del río; el sector industrial que vierte gran cantidad de desechos tóxicos y metales pesados, el sector agrícola que usa el agua del río para el riego de alimentos que consumimos y fertilizantes químicos para los cultivos, provocando que los contaminantes se filtren hasta los mantos acuíferos.

De igual forma, teniendo en cuenta a las personas afectadas, se hizo énfasis en la violación a los derechos humanos a un medio ambiente sano y a la salud, pues la indiferencia y negligencia de los responsables de verter desechos tóxicos en el agua, así como de las autoridades que lo permiten, también es una forma de violencia y agresión a la dignidad y vida de las personas.

Al terminar el recorrido, los ciudadanos se enteraban de algunas sugerencias de micro-acción cotidiana, apelando a la responsabilidad solidaria de todos y todas con respecto del cuidado del agua, el uso de productos biodegradables y el consumo informado y consciente.

La participación de la gente fue constante, respetuosa, consciente, activa y positiva. Graciela, habitante de El Salto y miembro de Un Salto de Vida, quién tomó el “tour” ofrecido por los voluntarios, agradeció y compartió el consuelo que le daba la realización de estas actividades para reconstruir la conciencia personal y colectiva, pues ella sufre directamente las consecuencias de la insalubridad que afecta su calidad de vida y la de su familia. Le pareció una forma creativa de acercar a la población un problema en el que contribuimos y nos afecta a todos, pues sabe que el río nos refleja a todos, nos dice quiénes somos y qué estamos haciendo.


 

¿A dónde van tus desechos?, tapatío

La zona actual de descarga de basura

La zona actual de descarga de basura

El sábado, 15 de octubre, se dieron cita unos 20 alumnos del ITESO para visitar varios sitios relacionados con la contaminación del Río Santiago. La primera parada fue la Presa del Ahogado donde se pudo observar un panorama desalentador, viendo que la capacidad de saneamiento de agua de los humedales es notoriamente sobrecargada por la contaminación de la presa. La propuesta actual consiste en una macro-planta de tratamiento de agua, sin embargo aún se cuestiona el funcionamiento de esta, al ser planeada para sanear descargas municipales siendo que recibe también industriales.

Se continuó hacia Los Laureles, un relleno sanitario a cargo de la empresa CAABSA Eagle. Este es el lugar donde llegar los residuos sólidos de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), a excepción de los municipios de Zapopan y Tlaquepaque. Después de explicar el funcionamiento de un relleno sanitario y su uso de geomembranas para no afectar el ambiente, se explicó que este relleno aumenta sus prácticas de seguridad ambiental para obtener una mayor prorroga en su captación de residuos.

Cuando se abrió Laureles, recibía aprox. 1000 toneladas de basura al día; ahora debe acomodar 3000 toneladas al día. El 50% es basura orgánica, y el otro 50% inorgánica: metales, vidrio, plástico, garras. En cuanto a la separación de residuos, el personal de Laureles aseguró que los pepenadores hacen labor de separación, y que a pesar de que los camiones recolectores lleven todo junto, la basura es separada al final, por lo que se alienta la continuación de separar residuos.

En una última parada se visitó la cascada de El Salto, uno de los puntos más representativos de la contaminación del río Santiago, donde se pueden observar cúmulos de espuma (causada por nitratos) en toda el agua y flotando alrededor de la cascada, el olor tampoco es desapercibido al impregnar todo con aroma a desechos humanos y cloaca. En este punto los estudiantes y maestros se encontraron con activistas locales, voceros de los afectados por la contaminación del río, quienes discreparon con la afirmación del buen manejo de los Laureles, ofreciendo mostrar evidencia.

 

Para leer ésta crónica completa, haz clic aquí.

Acceso, disposición y saneamiento del agua:Derecho constitucional


La huizachera

El pasado 29 de septiembre, el Senado de la República aprobó una reforma del artículo cuarto, donde se trata el derecho a gozar de un medio ambiente. Ahora incluye el derecho al acceso, disposición y saneamiento del agua para uso personal y doméstico de forma suficiente, salubre, aceptable y asequible.

El Senado tuvo 91 votos a favor, mostrando el interés por el tema en la agenda. Lo siguiente es conseguir que el Estado haga lo correspondiente para que la distribución sea sustentada y equitativa. De la misma forma garantizar el respeto a la ley, generando responsabilidades para quienes provoquen daño y deterioro en las fuentes de agua.

Falta también que los diferentes congresos estatales den el visto bueno, y que el Senado termine de incorporar las disposiciones relativas al derecho a un medio ambiente sano. También es necesaria la formación de politicas públicas y compromisos sociales para que haya un respeto integral, ya que de nada servirá tenerlo en la consitución si no hay una acción colectiva por su respeto.

 

Fuentes:

El derecho al agua por Daniella Giacomán en MILENIO

Senado aprueba derecho al agua por Ricardo Gómez en El Universal

Aprueba Senado que el agua sea un derecho constitucional por Blanca Botello en La Crónica de Hoy

 

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