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Oscar Olivera en el Cine de Afuera TAPATISTA

El día martes 7 de mayo alrededor de las 20:00 horas, desde Cochabamba, Bolivia,Oscar Olivera -portavoz de la Coordinadora para la Defensa del Agua y la Vida-y Gabriel Rodríguez –de la Fundación Abril- nos acompañaron en el Cine de Afuera que organizamos desde el Colectivo TAPATISTA: un espacio completamente autónomo donde pretendemos generar un contrapeso a la mercantilización e imposición de la cultura audiovisual, casi siempre propagandística, con una mirada occidental y sin derecho de réplica.

En esta ocasión, en el marco del foro “Porque sabemos que otra gestión del agua es posible” que se organizó desde el Frente Amplio en Defensa del Agua y contra su Privatización (FADAP), nos adherimos a esta jornada por la defensa del agua. Proyectamos el documental “Oro Azul: las guerras del agua en el mundo” dirigida por Sam Bozzo e inspirado en el conocido libro de MaudeBarlow y Tony Clarke “Oro Azul: las multinacionales y el robo organizado de agua en el mundo”.

Previa y posteriormente al documental, Oscar y Gabriel nos compartieron sus experiencias en la guerra por el agua en el 2000 en Cochabamba y sus posteriores acciones y reflexiones, que están fuertemente ligadas a la autodeterminación y a la autonomía como pueblo, como comunidad.

Oscar nos comentó la importancia de resignificar el territorio pues para ellos y ellas, “el territorio no es solo un espacio geográfico –como nos han hecho creer- nosotros hemos ido comprendiendo en el terreno práctico, en la lucha concreta, que el territorio tiene una dimensión más allá, que el territorio es un espacio de construcción de comunidad, un espacio donde convivimos con la naturaleza, el territorio es un lugar donde la gente toma las decisiones de manera autónoma, el territorio es un espacio de ejercicio democrático”.

En Jalisco vemos que se libran batallas, guerras, por la defensa del agua, es decir por la defensa del territorio. Guerras con víctimas y victimarios, que desde una cúpula burocrática se sirven del sustento de los pueblos y de los demás seres vivos con quienes ellos coexisten de manera armónica. Esta cúpula burocrática de los organismos para la “gestión de agua” es conocida por los habitantes de Temacapulín como la hidromafia (titulares de CEA, CONAGUA, SIAPA, etc.), quienes sirven no solo a sus bolsillos, sino en mayor medida a los de las grandes corporaciones trasnacionales que codician la vida por medio del agua como un bien económico, mismas que han estado presentes en Cochabamba y en muchas otras partes del mundo donde se ha privatizado o intentado privatizar el agua y donde se ha socializado la muerte y el dolor.

Oscar nos compartió que “desde la visión andina el agua no puede convertirse en una mercancía, no puede ser propiedad de nadie, mucho menos de un empresario trasnacional”, pues “es un regalo generoso de la madre tierra”, y esto fue lo que hizo que se movilizara la gente en Cochabamba. En este sentido, Gabriel complementaba que la manera en que han logrado combatir a los gobiernos que allá han intentado lucrar con el agua ha sido por medio de la acción colectiva, pues esta “es el motor de la historia, las movilizaciones son las que generan los grandes cambios a final de cuentas” y ese mensaje no ha quedado solo en el discurso, defendiendo los sistemas para una gestión comunitaria del agua.

Nos identificamos enteramente con las palabras de Gabriel cuando señaló que “la privatización no solo es ir y vender a empresas extranjeras, sino que es también la idea del despojo, el despojo de tu forma de vivir, de tu forma de pensar, de tu palabra, el introducirte la mentira de que la política está solo en los partidos políticos. Todos nosotros somos entes políticos y hacemos política cada día, porque la política es la propulsión creativa, es tomar en nuestras riendas nuestro destino”. Pretendemos reivindicarnos como actores políticos que desde nuestro entorno podamos construir autonomías, generando diálogos y reconocimientos, “crear un nuevo paradigma civilizatorio, como un verdadero cambio que sea alternativo al capital y a las relaciones mediadas por él”, como concluía Gabriel al final de la charla.

Nos compartió también al final Olivera: “con nuestros hermanos y hermanas de Temaca nos hemos contado nuestras luchas, nuestras historias, hemos llorado juntos, hemos llorado de verdad nuestras penas, nuestras angustias pero también hemos llorado que estamos dispuestos a seguir peleando y que no nos vamos a dejar vencer por nadie”.
Así nosotros, nosotras, poco a poco, paso a paso, seguiremos asumiendo nuestra responsabilidad política-histórica accionando y reflexionando, pues pueblos, comunidades, hombres y mujeres, han resistido para que este mundo no sea consumido por los enemigos más poderosos a quienes incluso han derrotado, desde Cochabamba hasta Temaca, desde Chiapas hasta Palestina, o desde la fábrica hasta la universidad. Nos toca construir ese otro paradigma, ese otro mundo.

Desde esta ocupación del espacio público queremos retomar el simbolismo del Cine Estudiante –Av. Vallarta y Escorza- como punto de encuentro popular para todas y todos. Hemos ido tejiendo redes no solo con universidades, también con colectivos y organizaciones de Guadalajara y de otras partes del mundo.
Todos los viernes a las 20:00 horas en el Cine Estudiante es la cita con la autodeterminación y la colectividad.

Colectivo TAPATISTA

 

Algo huele mal en Jalisco

Enrique González/ Cruce/ITESO

Foto: Eric Alvarado

El Día de la Comunidad Solidaria dedicó la mayor parte de sus actividades al desastre ambiental que sufre el Río Santiago y sus alrededores. Págs. 2 y 3

“No queremos sobrevivir. Queremos vivir”

Hartos del olor que los rodea, de la inoperancia gubernamental y de la desinformación general, habitantes del cauce del Río Santiago hablaron en el ITESO del desastre ambiental frente a sus puertas, dentro del Día de la Comunidad Solidaria

¿A qué huele el Río Santiago?

“A rabia, injusticia, dolor, impotencia, desesperación, a huevo podrido, a caca”.

Graciela González vive en El Salto y está harta. Y no es la única.

Junto a ella, en la terraza de la biblioteca del ITESO, Martha Becerra (Poncitlán), Rafael Ávila y José González (San Cristóbal de la Barranca) y Marisa Yáñez (Las Pintas), hablaron frente a más de un centenar de estudiantes y académicos sobre el desastre ecológico con el que conviven los 365 días del año, desastre que ya ha costado vidas humanas, enfermedades, cáncer en los pobladores de la cuenca, desaparición y migración de especies animales y vegetales, cambios culturales (antes la gente pescaba, se bañaba, se divertía, podía vivir del río)… y un permanente olor a mierda.

Reunidos en el foro “El Río Santiago y su palabra” la mañana del jueves 17 de marzo con motivo del Día de la Comunidad Solidaria, estos ciudadanos lamentaron la profunda desinformación que existe en todos los niveles (gubernamental, en sus comunidades, en Guadalajara) y dejaron sentir su frustración ante sus diputados, alcaldes y gobernador e instituciones como la Comisión Nacional del Agua o la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), todos incapaces de proponer una solución integral a esta barbarie ecológica.

 

Foto: Lalis Jiménez

Decenas de empresas (se citaron a Honda, Urrea, Papelera San Francisco, Hershey’s, Mexichem, el Rastro de Guadalajara y un larguísimo etcétera) siguen vertiendo sin mayores restricciones sus desechos tóxicos al río (el 5 % del volumen total de descargas sobre él, pero el más peligroso); la mancha urbana de Guadalajara aporta, con un bajísimo o nulo control, sus aguas negras (el 80 % del volumen) y la industria agropecuaria “coopera” con el 5 % restante, aguas cargadas de pesticidas y demás químicos sin tratar.

Este “coctel” de inmundicia va a parar directamente a las narices (y los pulmones y el hígado y los riñones) de Martha, José, Rafael, Graciela, Marisa, representantes de las cientos de miles de personas que (sobre) viven junto al Río Santiago.

“Esta no es manera de vivir. No nos conformemos”, pidió Marisa.

 

No se puede apreciar lo que no se conoce

La información es un elemento clave si realmente se quiere hacer algo por revertir el daño ecológico del Santiago, reiteraron una y otra vez los participantes.

“Ojalá que no quede en plática, que siga adelante. Solos no hacemos nada”, apuntó José González, el septuagenario que recordó cómo en los años 50 el río estaba lleno de agua no peligrosa, de peces, de vida comunitaria.

Han pugnado por mejores leyes ambientales, revisiones profesionales a las empresas por parte del gobierno, organizado talleres, conferencias, recorridos por la zona, demandado a las empresas, obtenido el respaldo de instancias internacionales como el Tribunal Latinoamericano del Agua…

“¿Qué no hemos hecho”, ironizó Graciela González, miembro del colectivo Un Salto de Vida.

Si deseas conocer más sobre el desastre ecológico del Río Santiago y colaborar en su solución, obtén más información en los sitios www.limpiemoselsalto.blogspot.comwww.riosantiago.org o el correo unsaltodevida@yahoo.com.mx. El ITESO cuenta con el Proyecto de Aplicación Profesional “Conflictos ambientales en la región Chapala-Santiago-Guadalajara”.

Relatan afectados sus padecimientos por vivir al lado del Río Santiago

Informador Redacción / AMOL/El Informador/18-03-11

Habitantes exhiben los problemas de contaminación generados por el Río Santiago. A. GARCÍA

Estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) recibieron la visita de diversos residentes de comunidades próximas al cauce del Río Santiago, para escuchar de viva voz los padecimientos a los cuales se exponen día con día por su cercanía al contaminado afluente.

Los olores desagradables, las constantes complicaciones por enfermedades respiratorias y digestivas, y la imposibilidad de, siquiera, tocar las aguas que fluyen por el torrente, llegaron a oídos de los universitarios, quienes se dijeron “comprometidos” con la restauración del otrora atractivo turístico.

“Fue cambiando muy poco a poco, pero por allá de los años 50 había muchísima agua y estaba muy bonito. Los pescadotes estaban bien grandotes; es de lo que yo me acuerdo. Ahorita ya se acabó todo eso y no hay nada de pesca en el río”, relató don José González Llamas, quien desde hace más de seis décadas ha tenido su lugar de residencia en el municipio de San Cristóbal de la Barranca.

A lo largo de los años ha podido ver cómo ocurrió un cambio tan drástico, lo que lamentó y expuso abiertamente; al menos un centenar de escuchas atendieron cada frase que provenía de su experiencia de vida.

Los gobernantes, dijo, únicamente alimentan a la población con falsas esperanzas, pues la cercanía con las elecciones es un tiempo propicio para acudir a buscar el voto ciudadano, aunque después “se olviden” de las promesas realizadas.

“Ya vamos a empezar de vuelta con las campañas; entonces yo me voy a meter como entrometido y decirles: ‘sí señor, pero nos lo va a dar por escrito’, porque los que han pasado no han tenido palabra. Tendrán para otra cosa, pero para eso se les olvidó”.

Otros ciudadanos coincidieron en que, si bien es prioridad que las autoridades se hagan cargo de los problemas ambientales que pesan en torno al Santiago, también existe una gran apatía por parte de la comunidad:

“Esperamos que llegue el Gobierno y nos arregle el problema, hay apatía y no hay voluntad política, además de intereses de las industrias que tiran sus desechos”.

Consternados por los padecimientos de los hogares impregnados por aromas nauseabundos la mayor parte del día, varios de los estudiantes se comprometieron a ayudar, en la medida de sus posibilidades, para que la crisis en torno a las aguas del canal de desechos metropolitanos se reduzca sustancialmente.

“Hay que acudir con el diputado local y exponerle estas inquietudes; que el pueblo al cual representan presione para que ellos (los funcionarios públicos) también hagan su trabajo”.


PARA SABER

El ITESO cuenta con una planta interna para tratar las aguas de residuo que se generan ahí. El líquido reutilizado se destina al riego de jardines.

Santiago, momentos muertos en la cafetería de la Biblioteca ITESO

"Diálogo tecnológico", de Eric Alvarado.

Al llegar a la cafetería de la biblioteca del ITESO cualquiera puede encontrar gente cómoda comiendo o absorta pero en su computadora. Por lo visto ninguno se da cuenta de la exposición que tienen en frente. ¿O será que ya están cansados de ver algo tan asqueroso?

Santiago, Momentos Muertos exhibe alrededor de 30 fotografías que cuelgan de finos hilos en un orden casi desordenado mientras las imágenes obligan a quien las vea a experimentar malos olores. Al subir las escaleras lo primero en ser visto quizá sea el mapa de la cuenca diseñado por Carla Herleal, diseñadora en el voluntariado Por Nuestro Río iniciado por Étienne von Bertrab el año pasado. Quizá eso o el texto en dos columnas que no apetece leer a nadie, o la invitación a la exposición impresa en grande que está al lado de las obras del grupo de voluntarios y de otros personajes ajenos al mismo.

Bienvenidos a las Niágaras Mexicanas”, recibe la primera foto con su título, mostrando la cascada llena de espuma blanca, la espuma que mata. Abajo de ella, otra foto pregunta: “Santiago, ¿ciencia ficción?

Por fin una chica llega comiendo frituras y se sienta a ver la invitación y las fotos, pensativa y masticando con la boca abierta. Se limpia las manos al comer otra papa y la pregunta cabe ¿cómo alguien puede comer con esas imágenes en frente?

Por otro lado una maestra de ruso toca con inglés al estudiante con quien habla en inglés. No parece ver que atrás de él se encuentran las “Paredes de Espuma” y al lado las “Hierbas Malas”. Un hombre alterna mirarlos a ellos y al libro que tiene en la mesa, pero no al “Río de alguna vez” ni “La ¿vida? a través de la muerte”, fotografía de Santiago Jaime que muestra un vertedero -el relleno sanitario Los Laureles- atascado del desperdicio, consecuencia del consumo que no hace nada bien al pobre perro que aparece a cuadro, como mirando a la cámara. Pariente, también de Santiago Jaime se muestra otra foto de la misma familia, de la misma basura “Destino de nuestro consumo”, pero Trofimova sólo se ríe. El sufrimiento ajeno no parece importarnos mucho.

La chica que observaba las fotografías con sus frituras termina, tira la basura en donde todos creemos que va -¿adónde va después del bote, perdón?- y deja la cafetería. Incluso entre los grupos de jóvenes la gente está embebida en sus computadoras y platican, multitaskers, con máquinas y otras personas al mismo tiempo, pero no del río.

Diálogo tecnológico” nos muestra un monitor en tierra seca, un rastro más de la basura que vamos dejando por ahí como si no importara. Las fotos incluyen un pequeño papel blanco con algunos comentarios; en este caso, el papel lanza otra pregunta: “Todo a un click de distancia, pero ¿cuánto nos separa de la contaminación en la cuenca del Santiago?”. Las letras impresas también critican: “Es ésta la nueva sociedad de la tecnología que a pesar de su presunción de grandes avances, no ha logrado responder a los problemas ambientales. Tal vez estamos equivocándonos de camino”.

La gente incluso pone música con sus computadoras mientras platica de trivialidades: “las famosas de antes”, dice uno, mientras entra otro con un celular en la mano, pero pegado a la oreja. “Diálogo tecnológico” se nos restriega en la cara de nuevo. Las telecomunicaciones han ganado la batalla, mientras se prefiere hablar con alguien a kilómetros de distancia, pero no nos atrevemos a mirar lo que se encuentra un metro al lado.

Y seguimos abriendo brecha… Por Nuestro Río

El Río Santiago necesita de acciones de saneamiento de manera urgente, pero no es posible realizarlas sin que la ciudadanía de la Zona Metropolitana de Guadalajara adquiera conciencia de lo que está sucediendo. Con este motivo organizamos los siguientes eventos para el día de la Comunidad Solidaria en el ITESO. Mostramos aquí un itinerario de lo que llevaremos a cabo. La asistencia es libre y habrán actividades de diversos tipos, desde exposiciones e intervenciones hasta un recorrido por una instalación basada en la realidad del río. ¡Hagamos ruido!

¿Qué refleja el río Santiago de nosotros?

1 Exposición Fotográfica: “Santiago, momentos muertos”
Imágenes que documentan la realidad de la cuenca del Río Santiago
Fotógrafos: Alumnos Por Nuestro Río
Inauguración 14 de marzo 11:00 hrs. / Explanada Biblioteca
Marzo 14 al 15 abril / Terraza de la Biblioteca

2 Vente al ITESO en bici: pedalea Por Nuestro Río
Colectivo Movilidad Solidaria
Miércoles 16 de marzo / 8:15 hrs.
Salida de Av. Las Rosas y López Mateos. Llegada al ITESO 9:00 hrs.

3 Intervención: Bienvenid@ al Río Santiago
Recorrido por la realidad del río. Instalación
Miércoles 16 de marzo / Plazoleta Central

4 Ser libres es: consumir responsablemente
Punto de interacción para entender lo que es el Comercio Justo y solidario
Miércoles 16 de marzo / 9:00 a 18:00 hrs. / Frente a Plaza de los 50 Años

5 Foro: El Río Santiago y su palabra
Testimonio de aquellos que ven, huelen y sienten diariamente la contaminación del río Santiago
Participan: Pobladores cercanos al Río Santiago.
Jueves 17 de marzo / 9:00 hrs. / Terraza de la biblioteca

6 Foro: Emergencia ambiental en el Río Santiago… ¿Y a mí qué?
Reflexión y Diálogo entre profesionistas y alumnos.
Participan: Heliodoro Ochoa, Ecología Política del CIFS y Andrés Martínez, Economista, periodista de El Mural.
Modera: Rodrigo Flores.
Jueves 17 de marzo / 11:00 hrs. / Terraza de la biblioteca

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